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Proyecto Zona Centro de la Secretaría de Cultura Federal en ‪‎Guerrero‬.

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Gracias por su colaboración a la Universidad Loyola del Pacífico.

No se hace animación en México por temor de productores a que no sea viable, dice
El especialista Gerardo Rodríguez Álvarez, Graco, imparte un taller de narrativa visual en la Universidad Loyola del Pacífico

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Abril 13, 2016

El especialista en animación Stop motion, Gerardo Rodríguez Álvarez, Graco, aceptó que México se encuentra apenas en los inicios de tener una industria de la animación pues así como no hay escuelas existe temor entre los productores de que sea viable.
“Falta escuela, falta industria, porque hay mucha gente que tiene miedo y eso es algo que siempre nos afecta como país, que la gente no se arriesgue a hacer algo nuevo, siempre espera a que alguien más lo haga para empezar; nos gusta ser el río y no la fuente”.

En entrevista quien desde el lunes inició el taller Stop motion: historias de la comunidad en la Universidad Loyola del Pacífico comentó que si bien se habla de una técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas “lo importante ahí es desarrollar una buena narrativa; lo importante es contar historias”.

Y subrayó: “animar es dar vida y no nos basamos en una técnica ni en actores sino en historias para ello” al tiempo que agregó, si hay un aliciente para la nueva industria es que sí hay público para ella.

“Claro que sí y Japón es el mejor ejemplo de ello (…) en el caso mexicano existe pero necesita más exposición (de trabajos); hay mucha gente que hace animación en México pero sólo lo hace para festivales; puede haber un maravilloso corto por ahí pero si ni tú ni yo vamos a festivales jamás lo vamos a ver; un corto así lo ven 50 mil personas cuando somos un país de 120 millones”.

Por ello, reiteró que “hace falta una apertura de medios, educar a productores para que conozcan estas técnicas de animación que son populares en otros países”.

En ese sentido, quien entre otras cosas ha colaborado en cintas como Romeo y Julieta (Estados Unidos, 1996), Titanic (Estados Unidos, 1997) o La máscara del Zorro (Estados Unidos, 1998) recordó que con su proyecto de Stop motion llamado el Show del vampiro le permitió trabajar en Japón hasta la fecha.

Asimismo añadió que si bien él es autodidacta y que lo mismo estudió modelismo, construcción de maquetas, desde 2005 se ha dedicado a impartir talleres para “básicamente enseñar a producir un corto”.

En el caso del taller que inició el pasado lunes y que tendrá una duración de cinco días con cinco horas de trabajo diario, adelantó que se no sólo se aprenderá una técnica de trabajo sino que el grupo de gente interesada “tenga nociones de cómo hacer una narrativa que funcione en cualquier parte”.

“Básicamente lo que se necesita es tener una idea clara, una forma de trabajo estructurada y seguir procesos”, dijo quien también es fundador del Festival de Stop Motion México, creado desde 2012 como un espacio de encuentro para los animadores del país.

Con él impartirán el taller las también especialistas en animación Mar Lizeth Martínez Sánchez y Mónica Rodríguez con quienes se llevará a cabo trabajo de Stop motion, manejo de software y hardware para animación así como técnicas de uso de marionetas de animación, procesos narrativos, dirección de arte y dinámicas de producción.

Por otro lado, Graco reveló que así como su estudio se encuentra colaborando con una campaña política en Japón o con otra para un zoológico, realiza una serie animada de la que llevan seis episodios trabajados y otro más en proceso.
Stop motion: historias de comunidad, es una propuesta del Programa Zona Centro de la Secretaría de Cultura Federal, en colaboración con la Secretaría de Cultura de Guerrero.

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