Gobierno de Guerrero presentó en la 82° Feria Nacional de la Plata el libro «Memorias de un Delfín» de la periodista y escritora Manu Dornbierer

Gobierno de Guerrero presentó en la 82° Feria Nacional de la Plata el libro Memorias de un Delfín de la periodista y escritora Manu Dornbierer

Taxco.- En el marco de la 82° Feria Nacional de la Plata se presentó el libro «Memorias de un Delfín» de la escritora y periodista Manu Dornbierer.

Teniendo como sede la sala «Vicente Guerrero» del Hotel Posada Misión de Taxco de Alarcón, la autora de la tercera Edición, Manu Dornbierer, acompañada por el Presidente Municipal de Taxco, Marcos Efrén Parra Gómez, Mario Mendoza Castañeda, Rector de la Universidad Americana de Acapulco y comentarista del libro así como los directores de la Secretaría de Cultura de Guerrero, Angelina Fiorentino Agráz, Héctor Mújica Pintos y Hubert de la Vega Estrada, acompañaron junto con parte de la comunidad taxqueña a la escritora del libro «Memorias de un Delfín».

Con el apoyo del gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores a través de la Secretaría de Cultura a cargo de Mauricio Leyva Castrejón, se logró realizar la tercera edición del libro de la periodista y escritora.

La escritora y periodista Manú Dornbierer presenta la tercera edición del libro Memorias de un Delfín en el género de Isaac Asimov: la ciencia ficción, donde se conjugan los datos estrictos y las teorías científicas con la buena prosa y la imaginación literaria

Los delfines y los seres humanos fueron dos especies amigas y socias en la Antigüedad histórica y probablemente desde mucho antes, como consta en cientos de leyendas griegas, pero también de otros orígenes. Sin embargo esa amistad se diluyó al imponerse el oscurantismo de la Edad Media. La sabiduría de civilizaciones anteriores se desvirtuó totalmente.

El planeta se sumergió en el oscurantismo más inverosímil, del cual la Inquisición fue el siniestro fruto final. Y el planeta fue declarado propiedad exclusiva del hombre . Al respecto, el Renacimiento trató de paliar el daño, pero ya era indeleble en la conciencia humana.

No fue sino hasta el siglo XX cuando los mares, abiertos y sublimados y por el genio de Jacques-Yves Cousteau, cuyas proezas reprodujo la televisión, cuando volvió a nacer el interés de los seres humanos por los delfines y hoy millones de hombres y mujeres han comprendido que se trata de especies equivalentes, que juntas deben colaborar a la salvación del planeta en crisis, no sólo por el daño infligido por la “civilización” sino por el ciclo en que se encuentra la Tierra en su evolución en el Universo.

Un científico español- mexicano, estudioso del cerebro de los cetáceos, decide convertirse en delfín para estudiarlos desde el fondo del mar.

Logra tener una corresponsal que ha tenido experiencias con delfines y que acepta escribir en la superficie las “Memorias de un Delfín”.

Ella cumple con el cometido, pero además recopila conocimientos que la humanidad posee sobre los delfines y sobre otros seres humanos que también escucharon la llamada del océano .

En cierto momento descubre y denuncia el maltrato que en nombre del sacrosanto comercio sufren los delfines por parte de sus manipuladores humanos.